INFANCIA,  Material desestructurado,  PRODUCTOS Y REVIEWS

Cómo organizar y adecuar el espacio de juego

A medida que nuestro bebé/los bebés que acompañamos se van desarrollando, el espacio y la presentación de los materiales de juego van a ir variando y adaptándose al cambio. En este artículo, organizar y adecuar el espacio de juego te voy a explicar, desde mi experiencia, cómo lo hago yo con el bebé que acompaño. Actualmente, tiene 10 meses y está empezando a ponerse de pie… ¡EN SERIO!

Aspectos que es recomendable tener en cuenta

Tener un espacio despejado y amplio

Con «tener un espacio despejado y amplio» no me refiero a que tengamos que tener una habitación/sala de juego grande, simplemente que el espacio en el que juegue esté despejado y que el bebé se pueda mover con libertad.

Otro de los aspectos que podemos tener en cuenta es no tener la habitación sobre cargada de materiales, mobiliario y , en definitiva, de trastos, ya que eso le quitará espacio y movilidad.

Obviamente, yo lo visualizo y comparto desde una pedagogía Pikler y minimalista en la que el bebé no necesita infinidad de juguetes o artilugios sofisticados para desarrollarse. (Entiendo que si me lees es porque compartes este mismo enfoque).

Adecuar el mobiliario del espacio

Para el juego libre es interesante adecuar ese espacio para que esté adaptado a los distintos momentos evolutivos del bebé: arrastre, gateo, subir escalones, tarimas, inicios del caminar, etc. Por ejemplo, los muebles bajos son ideales cuando el bebé empieza a querer ponerse de pie y queremos satisfacer esa necesidad. Para que no tengamos que ser nosotros ese punto de apoyo, podemos incluir algún mueble bajo en el espacio.

Adaptar los materiales al momento evolutivo

Es aconsejable que los materiales que incluyamos no se vayan quitando/eliminando a menudo ¿Con esto a qué me refiero? me refiero a que en el material diario no incluyamos un día unas flaneras, que juegue ese día, el otro día quitarlas y que ya no existan más.

Sobre todo si hablamos de material desestructurado, el mismo material se adapta y adecua a las necesidades e intereses del mismo infante en sus distintas etapas evolutivas. Esto significa que, por ejemplo, con unas anillas y unas flaneras, el juego (proyectos de acción) que realizará con 6 meses va a ser totalmente diferente que cuando tenga un año y medio.

No hablamos de propuestas que realizamos un solo día como puede ser experimentación con cereales, si no los objetos que incluimos en ese espacio de juego estático y diario (como el de la foto).

En palabras más simples, el bebé, con el mismo material, a medida que adquiera nuevas capacidades, realizará un juego más complejo y elaborado (para ese momento) sintiéndose capaz y satisfecho de lograr sus objetivos.

Cambiar y rotar la presentación y ubicación de los materiales

Aunque no eliminaremos los materiales «para siempre» cuando haya pasado cierto tiempo (dependerá de tu bebé/aula), sí que podemos realizar cambios en la presentación y ubicación de los objetos en el espacio. Si el bebé siempre ve el material en el mismo lugar y presentado de la misma forma puede que pierda ese interés y atracción. (Eso nos pasa a todos).

Es interesante ir rotando los materiales y combinándolos entre sí. Por ejemplo, si hemos visto que ha/n perdido el interés por las flaneras, una buena idea podría ser cambiarlas de ubicación, meter cadenas metálicas dentro, un huevo de madera o presentarlas del revés. Obviamente, si después de cierto tiempo continuamos observando que tiene/n cero interés, quitaremos ese material.

¿Cómo organizo el espacio para G?

A continuación, te explico algunos puntos que he tenido en cuenta y que me han ido bien:

  • Elegir el mobiliario con el que organizaremos el espacio: en este caso, como veis, hemos incluido, para la logística, una caja que le forró su abuelo, es tipo de cava, y también una cesta de mimbre. Podéis utilizar estanterías o muebles bajos tipo los del Ikea (Kallax de 4 o de 6) o lo que os vaya mejor.
  • No excederse con las cantidades: en este espacio, puedes ver que no hay muchísimo material. Ahora mismo, su juego aún es bastante «simple» en el sentido que realiza un juego muy «de uno en uno». Aún no hace ni clasificaciones, organizaciones, seriaciones y no necesita mucho material a su alcance ¡No me gusta la palabra simple, ya que a cualquier edad sus proyectos de acción adquieren la importancia que se merece!
  • Materiales abiertos y de su interés: los objetos y materiales que veis en la foto son, actualmente, los que más le interesan con 10 meses que tiene. Por otro lado, nosotros ofrecemos material desestructurado o abierto.
  • Objetos a su alcance: es interesante, sobre todo si queremos acompañar desde el juego libre, que el material esté a su alcance y pueda coger y manipular sin la ayuda del adulto. Si los materiales estuviesen dentro de cajones o muy arriba, ya dejaría de darse esa espontaneidad.
  • Organización visual, simple y clara: como podéis ver, los objetos están puestos de una forma ordenada, visual, simple y clara. Con esto me refiero a que es interesante mantener un orden en el espacio. No hay una forma de colocar los materiales mejor o peor, como te salga estará bien.
  • Prestar atención a los aspectos de seguridad: al inicio, hasta que empezó a gatear, la caja la teníamos apoyada debajo de los enchufes que podéis ver en la foto. Ahora que ya se pone de pie con ayuda de la caja, tenía mucha atracción por tocar los enchufes…. así que la desplazamos.
  • Evitar acumular materiales que no usa: este punto lo añado, ya que sin querer, muchas veces, acumulamos materiales u objetos que añadimos a las cestas de juego «para ver si le interesan» y finalmente ahí se quedan. Ir revisando las cestas es una buena opción. Lo que hacemos nosotros es tener, dentro del armario, una caja en la que vamos guardando materiales que en ese momento no son de su interés u objetos que añadimos a propuestas concretas (bastones de madera, cucharitas translúcidas, cereales para experimentación).
  • Realizar cambios cada cierto tiempo: sobre todo con bebés pequeños, tendremos en cuenta que cada poco tiempo adquieren nuevas capacidades, intereses y necesidades . Con esto quiero decir que, en mi caso, con el bebé que acompaño desde los 6 meses, cada mes, más o menos, tengo que realizar y readecuar su zona de juego.
  • No pasarse comprando: he de decir que ya tenía una visión de crianza minimalista, aunque con este acompañamiento lo he visto clarísimo. Nos adelantamos comprando mil juguetes y mil objetos para ofrecer al bebé sin ni siquiera conocerle y saber qué intereses y necesidades va a tener. Por ejemplo, en nuestro caso, al inicio tenía 4 «juguetes» y fuimos añadiendo a medida que veíamos qué necesitaba.

Si tienes alguna duda puedes escribirme y te responderé encantada!

Soy Júlia Ortiz Palet, tengo 25 años y soy educadora infantil por vocación. Me considero una apasionada del mundo del 0-3. Actualmente, soy madre de día de profesión y madre de Guillem. Además, hace 8 años que imparto talleres de sensibilización musical infantil(3-6 años). Tengo 10 años de experiencia acompañando a bebés y a sus familias, con mi respectivo cambio, crecimiento y continua formación. Confío en el poder de cambiar la mirada respecto a la infancia, viéndola potencialmente activa en el mundo. Además, defiendo la crianza respetuosa con apego como forma de acompañar y el juego como una necesidad básica de la infancia. Estoy formada, con Romina de Teta-a-Porter en pedagogía Pikler, movimiento y juego libre. También en crianza respetuosa, educación viva y porteo ergonómico. Deseo que te guste lo que comparto en Bebés y Crianza. Mi correo de contacto es juliaortiz1996@gmail.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies