Alimentación infantil,  FAMILIA,  INFANCIA,  Lactancia

LACTANCIA MATERNA – Problemas más frecuentes

¿Estás embarazada o te encuentras en el posparto y quieres hacer una lactancia materna exclusiva? En el inicio y durante la lactancia materna puede que no nos encontremos con ningún contratiempo. Aún así, conocer los problemas más frecuentes que pueden ocurrir durante esta te ayudará a identificarlos y solucionarlos lo más rápido posible si ocurren. Además, tendrás mucha más información a tu alcance y afrontarás la lactancia materna con seguridad y empoderamiento.

La importancia de una lactancia materna informada

La mayoría de las mamás primerizas que deseamos hacer una lactancia materna, a menudo, nos encontramos con muchas indicaciones y consejos por parte del entorno. Todo el mundo opina y te consejos de cómo debes dar de mamar a tu hijo o hija. El problema llega cuando estos (buen intencionados) comentarios o consejos no están actualizados.

Durante los primeros días, incluso las primeras 6 semanas, la lactancia aún no está establecida y un mal consejo puede hacer que todo tambalee y tiremos la toalla. Además, puede aparecer alguno de los problemas más frecuentes de la lactancia materna. Teniendo información actualizada a tu alcance, podrás identificar esos posibles inconvenientes, si el consejo que te ha dado tu prima no está actualizado o si está basado en antiguos (o no tan antiguos) mitos.

Consejos no actualizados sobre lactancia: ejemplos

  • Debes dar de mamar cada 3 horas.
  • Este bebé mama demasiado.
  • Si le das el pecho cada vez que llora lo malacostumbrarás.
  • Si quiere comer tan a menudo es que tiene hambre.
  • Dale un biberón para que duerma más.
  • Si te duele cuando el bebé succiona es normal, debe hacer callo.
  • La lanolina cura las grietas.
  • Y un largo etc.

La lactancia materna no debe doler

Antes de empezar con los posibles problemas que nos podemos encontrar al lactar, es muy importante que sepas que la lactancia materna no debe doler. Durante los primeros días puede haber sensibilidad pero no dolor. Además, es normal que tengas sensación de pellizco durante los primeros 20′ de la toma. Esta sensación de pellizco se produce hasta que el pezón llega al paladar blando de la boca del bebé.

Problemas más frecuentes durante la lactancia materna

ingurgitación mamaria

¿Qué ocurre?

La ingurgitación mamaria ocurre cuando tenemos los pechos muy duros, normalmente, cuando la subida de la leche se ha «complicado», ligeramente. No es nada más que la inflamación y la acumulación de líquidos en el tejido que rodea la glándula mamaria. El pecho puede estar tan duro que puede doler y, además, el bebé no puede agarrarse de la areola.

¿Cómo debemos actuar ante una ingurgitación mamaria?

  • Aplicando frío sobre el pecho para reducir la inflamación. Las hojas de col son ideales, ya que son ligeramente curvadas y contienen propiedades curativas. Las podemos tener en la nevera y antes de aplicarlas pasar un rodillo por encima para que salgan los glucosinatos.
  • Vaciando el pecho. El pecho estará muy duro y, por lo tanto, no saldrá nada si intentamos hacer extracción manual. Una buena opción es hacer el masaje «presión inversa suavizante». Este masaje lo haremos presionando, con los dedos, la areola en dirección a las costillas. Esto hará que la areola se ablande y el bebé pueda hacer un agarre correcto. En mi caso en particular, había veces que la presión inversa suavizante no funcionaba y la única forma de que la leche saliese era colocarme calor durante 1′ y realizar masaje en forma de redonda por todo el pecho. A continuación, me colocaba al bebé y podía hacer un correcto vaciado del pecho. Esta leche extraída la puedes guardar y congelar. En este artículo ¿cuánto tiempo dura la leche una vez extraída? encontrarás más información al respecto.
  • Tomando antiinflamatorios: si te encuentras mal, puedes tomar antiinflamatorios para encontrarte mejor.

¿Cuánto dura una ingurgitación mamaria?

Si aplicamos frío, vaciamos el pecho y tomamos antiinflamatorios (solo si es necesario), en 24- 48 horas la ingurgitación mamaria estará controlada.

Grietas en los pezones

¿Qué ocurre?

Cuando hay un mal agarre del bebé al mamar, se producen presiones y roces en distintas áreas del pezón. Esto provoca que se ocasionen heridas de más o menos gravedad.

¿Qué hacer?

Que haya cualquier tipo de dolor no es normal y menos lo es si hay heridas. El primer paso es pedir ayuda a un/a profesional especializado/a en lactancia materna lo más rápido posible. El/la profesional valorará la toma e intentará corregir la malposición del bebé al mamar. En algunos casos, es necesaria la ayuda de una fisio/osteópata infantil para solucionar tensiones en el bebé. Otras veces, necesitaremos indagar un poco más y valorar si el bebé tiene anquiloglosia, es decir, un frenillo corto. Si aún valorando la toma, los profesionales llegan a la conclusión de que hay un buen agarre y posición pero sigue doliendo y habiendo grietas, no debemos conformarnos. Siempre que duela es que hay algún tipo de impedimento que no permite que el bebé mame de forma correcta.

¿Cómo se curan las grietas?

Como una herida más, es decir, con agua y jabón. Quizás te preguntes ¿la lanolina sirve para curar las grietas? la respuesta es ¡no! La lanolina lo único que hace es ablandar la herida dificultando su cicatrización. Seguro que conoces de algún caso en el que la lanolina le curó milagrosamente las grietas. Seguramente, fue casualidad. Lo que pasó es que, el bebé, al hacerse mayor, corrigió su agarre y a la madre le dejaron de salir grietas.

Consejos para curar las grietas

  • Evitar que la piel toque cualquier tejido como puede ser la camiseta. Lo ideal sería ir sin ropa, con el pecho al aire, aunque puedes conseguir unas conchas recolectoras que harán que el pezón no roce con nada al llevar sujetador. Además, si tienes un gran reflejo de eyección (cuando das un pecho, el otro chorrea), las puedes usar de recolector.
  • No poner ningún producto que ablande la herida.
  • Lavar con agua y jabón.

Obstrucción mamaria

¿Qué ocurre?

Siguiendo con los problemas más frecuentes de la lactancia materna, una obstrucción mamaria ocurre cuando hay uno o más bultos del tamaño de una avellana en el pecho. Se puede producir por:

  • Una disminución en el ritmo de las tomas.
  • Una disminución de la demanda.
  • Llevar sujetadores que comprimen demasiado el pecho.
  • Dormir en una posición en la que se presiona el pecho.

Podemos identificar una obstrucción cuando:

  • Notamos que tenemos un pequeño bulto en el pecho que disminuye o desaparece después de la toma pero aparece cuando el pecho vuelve a estar más lleno
  • El pequeño bulto puede doler, aunque no hay fiebre ni malestar.
  • No se ve ninguna mancha roja en la piel (como en el caso de la mastitis).

¿Cómo solucionar una obstrucción mamaria?

Es aconsejable realizar masajes en la zona afectada, aumentar la extracción y aplicar frío. Un buen consejo es colocar al bebé mamando en una posición en la que su barbilla esté en dirección a la obstrucción. Con estas medidas suele desaparecer entre 48 y 72 h.

Mastitis en la lactancia materna

¿Qué ocurre?

Una mastitis es la inflamación de una parte de la glandula mamaria que se complica y pasa a ser una infección. Esto ocurre, ya que la leche materna no es estéril. Los síntomas más frecuentes de una mastitis son:

  • Sensación de gripe.
  • Malestar.
  • Cansancio.
  • Mareos.
  • Dolor de cabeza.
  • Mancha roja en el pecho.
  • Pecho muy caliente.

¿Cómo solucionar una mastitis?

  • Aplicando frío
  • Vaciando del pecho con frecuencia
  • Descansando

Si estas medidas no funcionan y el cuadro no mejora, un médico tiene que recetar antibióticos para tratar la mastitis.

Isquemia del pezón

¿Qué ocurre?

En una isquemia del pezón lo que ocurre es que, por diferentes razones, los vasos sanguíneos del pezón se bloquean temporalmente y se reduce el flujo de sangre hacia el pezón. Es fácil de identificar, ya que el pezón cambia de su color habitual a rosado, blanco o morado, y puede doler al finalizar la toma.

¿Cómo solucionar una isquemia del pezón?

La solución va a ser intentar averiguar qué causa la isquemia. Lo más frecuente es que el bebé haga mucha fuerza al mamar o que haya un problema de circulación. Para reducir las molestias, al terminar la toma, podemos aplicar calor en el pezón.

Perla de leche

¿Qué ocurre?

Cuando tenemos una perla de leche podemos ver un punto en el pezón parecido a la cabeza de un alfiler. Se forma por la retención de leche en uno de los poros del pezón y puede doler cuando el bebé succiona. Suele ocurrir cuando el bebé mama con la boca muy cerrada o da un estirón. En ese momento, el conducto se puede inflamar y retener leche.

¿Cómo solucionar una perla de leche?

  • Si la perla de leche es blanca, negra o roja, no se tiene que hacer nada al respecto.
  • Si la perla es transparente, puede estar producida por la fricción del pezón con el paladar del bebé. Como suele tardar en desaparecer entre 15 días y 1 mes, se puede esperar a que desaparezca de forma natural o pedir a la matrona que lo haga ella.

Absceso mamario

¿Qué ocurre?

Por último, en este artículo sobre los problemas más frecuentes de la lactancia materna, llegamos al más complicado de todos. Un absceso mamario suele producirse cuando una mastitis no se cura de forma correcta y se acumula pus en el pecho.

¿Cómo solucionar un absceso mamario?

Para solucionar un absceso mamario será necesario drenarlo de forma quirúrgica o, si puede ser, a través de aspiración por ecografía. No afecta a la leche, ya que la infección se produce fuera del tejido donde se encuentra. Si la intervención se hace fuera de la zona donde el bebé succiona, se puede seguir dando el pecho con normalidad

Soy Júlia Ortiz Palet, tengo 25 años y soy educadora infantil por vocación. Me considero una apasionada del mundo del 0-3. Actualmente, soy madre de día de profesión y madre de Guillem. Además, hace 8 años que imparto talleres de sensibilización musical infantil(3-6 años). Tengo 10 años de experiencia acompañando a bebés y a sus familias, con mi respectivo cambio, crecimiento y continua formación. Confío en el poder de cambiar la mirada respecto a la infancia, viéndola potencialmente activa en el mundo. Además, defiendo la crianza respetuosa con apego como forma de acompañar y el juego como una necesidad básica de la infancia. Estoy formada, con Romina de Teta-a-Porter en pedagogía Pikler, movimiento y juego libre. También en crianza respetuosa, educación viva y porteo ergonómico. Deseo que te guste lo que comparto en Bebés y Crianza. Mi correo de contacto es juliaortiz1996@gmail.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies